El acero inoxidable es un material que no pasa de moda. Pasan los años y sus usos siguen siendo muy amplios debido a que es un material muy resistente a la erosión, la corrosión o la oxidación. Pero no sólo debido a eso, si no también a su presencia y elegancia. En nuestro caso, es la materia principal, siempre la hemos utilizado para hacer nuestros muebles de hostelería, barandillas o para fabricar puertas en acero inoxidable.

Pero ¿Cómo se fabrica el acero inoxidable? Para saber de dónde sale el acero inoxidable es necesario saber su composición.

Índice

Composición del acero inoxidable

El acero es una aleación de hierro (Fe) y carbono (C), este último en proporciones menores al 2%. Pero para conseguir el material conocido como acero inoxidable, debemos añadir Cromo (Cr) a la combinación.  Sin el Cromo, el hierro se combina con el oxígeno de la atmósfera llegando a formar capas de óxido (se oxida).

El acero inoxidable se obtiene al añadir el Cromo (en proporciones de entre 10,5 % y 30 %), que forma una película impermeable de óxido de cromo, que la protege de lo medios corrosivos. Por ello se considera al cromo como el elemento esencial.

Cabe decir que el acero inoxidable no lo es en el sentido estricto de la palabra, lo que sucede es que esta combinación tiene una mayor resistencia a la corrosión y aguanta mucho más tiempo sin oxidarse.

El proceso de obtención del acero inoxidable

El proceso de fabricación del acero tiene varias fases que vamos a resumir a continuación:

Proceso de obtención del acero inoxidable

Selección y fundición.

El primer paso del proceso de obtención del acero es hacer acopio y seleccionar el material que posteriormente se va a fundir. Se suele utilizar chatarra férrica y otros materiales y ferroaleaciones que ayudarán a conseguir la composición química deseada.

Este proceso será decisivo para determinar la calidad del acero inoxidable.

Acería o aceración.

Esta fase del proceso consiste en la propia fundición de los materiales férricos seleccionados previamente. Se funden en un horno eléctrico gracias a los electrodos de grafito que permiten llegar a temperaturas de fusión.

Soplado de oxígeno y partículas sobrantes.

Mediante una cuchara de trasvase, este acero fundido se lleva a un convertidor.  Esta fase comienza con un soplado de oxígeno y gas inerte, consiguiendo de esta manera crear una aleación más afinada, reduciendo así el nivel de carbono de la aleación.

De esta cuchara se pasa a una artesa para colar el material y separar las partículas sobrantes antes de colocarse en el molde

Solidificación

El siguiente paso, una vez obtenido el acero sin impurezas, es el de la solidificación que se produce en una máquina de colada continua. Las piezas que se obtienen son de elevado tonelaje.

Laminación en caliente

La laminación en caliente comienza cuando se introducen estos grandes bloques en el horno, a altas temperaturas, de manera que la ductilidad y capacidad para ser manipulado del material es mayor que con temperaturas más bajas (alcanzan los 1300ºC).

La primera laminación se lleva a cabo en un tren de desvastes, donde se obtiene el espesor deseado. Posteriormente se utilizan chorros de agua para el descascarillado, y se pasan por máquinas para obtener bordes de calidad y anchuras dentro de los márgenes deseados.

Laminación en frío

Después de un rato en el horno a temperaturas altas, se lleva a un sistema de duchas de agua que permiten enfriar el acero inoxidable.

Las placas de menor espesor se pasan por bobinadora y posteriormente se cortan con cizalla a alta temperatura para obtener los tamaños deseados por el cliente.

Recocido y decapado

El recocido es un proceso por el cual el acero inoxidable se vuelve a exponer a altas temperaturas para después llevar a cabo un enfriamiento controlado. Por último se le aplica un tratamiento de decapado para darle su aspecto final característico. 

A parte de todo este proceso, debemos tener en cuenta el acabado. Existen varios acabados como el brillo, satinado, mate

En definitiva, así es como se hace el acero inoxidable, aunque el proceso en la práctica es más complejo de lo que puede parecer. Como hemos dicho, sigue siendo un material con muchas aplicaciones, muy útil, resistente a las condiciones ambientales. Para nosotros es la base de nuestro trabajo, lo utilizamos en formatos de poco grosor para trabajos finos de pequeña estructura. Generalmente los muebles para cocinas industriales han sido siempre nuestra especialidad, pero es una materia prima que cada vez está cogiendo más fuerza en puertas para comunidades y negocios, barandillas y otras áreas.